12 abril, 2004

En Hazteoír

Mozambique: Red criminal de tráfico de órganos

Defensa de la vida
Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuere

A finales de 2003, la misionera católica brasileña Maria Elilda dos Santos denunció una red de tráfico internacional de órganos humanos, extraídos de niños y jóvenes asesinados, que operaba en la región de Nampula (Mozambique), a raíz de lo cual, tanto ella como sus compañeras empezaron a recibir amenazas de muerte e intentos de agresión.


Exige a las autoridades mozambiqueñas que investiguen a fondo esta red criminal.



Todo empezó el 15 de julio de 2003, cuando un joven llamado Dionisio Da Silva llevó a un niño de nueve años a casa de un matrimonio formado por un sudafricano y una danesa para ser vendido por un importe de 3.200 euros. El matrimonio se encontraba ausente, de viaje en Sudáfrica, y los empleados mozambiqueños, al tener conocimiento de las intenciones de Dionisio, lo condujeron a un puesto de la policía cercano al Monasterio Mater Dei.

Pese a que Dionisio, que mantuvo en su poder al menor Félix Mario durante dos semanas, confesó los hechos, fue puesto en libertad muy poco tiempo después.

La población empezó a detectar otros casos similares. La misionera brasileña Elilda dos Santos comenzó a investigar junto a los familiares de las víctimas. Después de reunir pruebas, las presentó a las autoridades policiales y políticas locales que apenas dieron importancia a los hechos.

Maria Elilda dos Santos presentó un informe a la Liga de Derechos Humanos de Mozambique, en el que se denunciaba a personas sospechosas de matar a niños para vender sus órganos. Al hacerlo público, tanto Maria Elilda dos Santos como sus compañeras religiosas de la congregación Siervas de María –entre ellas un grupo de españolas–, y otras colaboradoras como la misionera luterana Doraci Edinger, comenzaron a recibir reiteradas amenazas de muerte e intentos de agresión.

Maria Elilda dos Santos investigó el caso de una chica de 12 años que había desaparecido en octubre de 2002. Su cuerpo fue encontrado sin corazón, pulmones ni riñones. El caso fue denunciado a la policía, que no realizó ninguna investigación. Las autoridades de Nampula pidieron enterrar el cuerpo y el caso quedó archivado. La hermana Elilda y cinco niños recibieron amenazas de muerte.

El 23 de febrero de 2003, el cadáver de Doraci Edinger, misionera luterana de 53 años, fue encontrado en su casa de Nampula. Había sido asesinada brutalmente a martillazos. La misionera había expresado en varias ocasiones su preocupación por su seguridad, especialmente desde que apoyó a las monjas católicas en sus denuncias.

Las monjas han escapado a cuatro intentos de agresión, incluso con armas de fuego, por haber denunciado a las autoridades locales «secuestros y asesinatos de múltiples personas, muchas veces niños, víctimas de una red de tráfico de órganos».

Organizaciones católicas y luteranas han denunciado reiteradamente la pasividad de las autoridades locales en la investigación de estos crímenes. Se cree que poderosas mafias ejercen fuertes presiones para que estos hechos no salgan a la luz.

Misioneras católicas, brasileñas y españolas, de la congregación Siervas de María, afirman que desde el pasado mes de septiembre, unos cincuenta niños han sido secuestrados en la región y varios hallados muertos con sus órganos extirpados (corazón, hígado, riñones, ojos y pulmones).

El arzobispo católico de Beira, Jaime Goncalves, ha pedido a las autoridades que expliquen la situación en torno al supuesto e ilegal tráfico de órganos humanos y a la desaparición de niños. Diputados portugueses, entre ellos Carlos Lage, han denunciado estos hechos ante el Parlamento Europeo.

No está claro el destino de estos órganos extraídos. Si bien en un principio se pensó que podrían destinarse a transplantes, ahora los indicios apuntan a que se utilizan en prácticas mágicas y rituales tribales.

Aunque estos hechos ocuparon inmediatamente la atención de la prensa internacional, las autoridades locales de Mozambique siguieron negándolo todo.

Pocos días después de que se empezaran a recibir miles de e-mails de nuestros suscriptores, la Policía de Nampula y la Fiscalía General de Mozambique reconocieron la existencia de una red de tráfico de órganos, pese a que lo habían negado durante meses. Asimismo, Amnistía Internacional visitó Nampula para interesarse por estos crímenes y la Comisión de Derechos Humanos de la ONU exigió al Gobierno de Mozambique que esclareciera los hechos.

El 7 de abril, una semana después de recibir los miles de correos procedentes de HazteOir, la Comisión de la ONU para los Derechos Humanos, uno de los destinatarios de nuestra alerta, exigió a Mozambique que explique los hechos: "la opinión pública internacional desea saber qué sucede en Mozambique", declaró.

Con objeto de lanzar una cortina de humo sobre los crímenes denunciados, se desató en Mozambique y en Europa una campaña de prensa que perseguía desacreditar las denuncias de las Siervas de María. La cadena española Telecinco, en el programa de televisión “A tu lado”, se sumó a estos esfuerzos, y el 15 de abril de 2004, dos reporteros, con el rostro oculto y actuando bajo pseudónimo, atribuyeron la red de tráfico de órganos a una “invención fabricada por las monjas” a raíz de un conflicto de tierras.

HazteOir, en colaboración con el Centro Jurídico Tomás Moro, se puso inmediatamente en contacto con las Siervas de María y, en un plazo récord, consiguió toda la documentación necesaria para ejercer ante Telecinco el derecho de rectificación de informaciones inexactas previsto en la Ley Orgánica 2/1984. Pocos días después, Telecinco accedió a emitir la rectificación propuesta por el Centro Jurídico Tomás Moro sin necesidad de acudir a juicio.

Ahora, el tráfico de órganos humanos ha sido reconocido o denunciado por:


  • La Policía Local de Mozambique

  • La Fiscalía General de Mozambique

  • La Presidenta de la Liga de Derechos Humanos de Mozambique

  • Amnistía Internacional, que ha visitado la zona de Nampula

  • La Comisión de Derechos Humanos de la ONU

  • Parlamento Europeo

  • El arzobispo católico de Beira, presidente de la Conferencia Episcopal

  • Comisión Europea, que va a destinar diez millones de euros para apoyar el sistema policial y judicial de Mozambique en la investigación de estos hechos, según anunció el 5 de mayo de 2004

  • Los misioneros Combonianos

Asimismo, las Siervas de María han recogido más de 200.000 firmas en todo el mundo mediante las que exigen una investigación rigurosa. Frente a todas estas prestigiosas instituciones, el programa “A tu lado” de Telecinco sostiene que todo se debe a una invención de las Siervas de María. Dos periodistas de este programa hicieron una visita de seis días a Mozambique que, al parecer, les bastó para enmendar la plana a todas las organizaciones antes citadas.

Todavía siguen produciéndose crímenes de este tipo. El 23 de abril apareció, en las escaleras de la Catedral católica de Nampula, un cadáver. En el lenguaje simbólico local, este hecho se interpreta como una clara amenaza a la Iglesia Católica en Mozambique --cuyos obispos se encontraban reunidos en esos momentos en Maputo--, que ha liderado las denuncias contra los traficantes de órganos.

Sólo la presión internacional puede hacer que las autoridades investiguen esta red criminal de tráfico de órganos.


Exige a las autoridades de Mozambique que investiguen a fondo estos hechos.

Ex.mo Senhor,

Desejo manifestar-lhe a minha preocupação pela possível existência, nas províncias moçambicanas de Manhica e Nampula, duma rede de tráfego de orgãos humanos que seqüestra e assassina crianças e jovens para vender os seus orgãos em outros países.

Assim o tem denunciado a Irmã Elilda dos Santos y as Missionárias Servas de Maria, de nacionalidade espanhola e brasileira. Desde então têm recebido numerosas ameaças de morte e variadas tentativas de agressão.

A missionária luterana Doraci Eldinger foi assassinada em Nampula, muito possívelmente pela sua colaboração com as investigações das Servas de Maria.

Do mesmo modo, Elilda dos Santos foi objeto duma campanha de difamação na imprensa moçambicana com o objetivo de desacreditar seu labor missionário.

Organismos católicos e luteranos têm manifestado seu descontentamento pela indiferença e passividade mostradas pelas autoridades moçambicanas nas investigações do assassínio de Doraci Eldinger e o tráfego de orgãos.

O Deputado portugués, Carlos Lage, tem denunciado ante o Parlamento Europeo o "cruel e brutal comércio de orgãos humanos que se pratica em Nampula".

Portanto, rogamos adotem todas as medidas ao seu alcance para seja concedida a máxima prioridade à investigação destes gravíssimos crimes e da possível existência duma rede internacional de tráfego de orgãos humanos e de crianças.

Com os melhores cumprimentos,

[Nombre y apellidos, ciudad y país]

Quiero manifestarle mi preocupación por la presunta existencia, en las provincias mozambiqueñas de Mañica y Nampula, de una red de tráfico de órganos humanos que secuestra y asesina a niños y jóvenes, para vender sus órganos en otros países.

Así lo han denunciado la hermana Elilda dos Santos y las misioneras de las Siervas de María Inmaculada, de nacionalidad española y brasileña. Desde entonces, han recibido numerosas amenazas de muerte y varios intentos de agresión. La misionera luterana Doraci Eldinger ha sido asesinada en Nampula, muy posiblemente por su colaboración con las investigaciones de las Siervas de María. Asimismo, Elilda dos Santos ha sido objeto de una campaña de difamación en la prensa mozambiqueña con el objeto de desacreditar su labor misionera.

Organizaciones católicas y luteranas han manifestado su descontento por la indiferencia y pasividad mostrada por las autoridades mozambiqueñas en las investigaciones sobre el asesinato de Doraci Edinger y el tráfico de órganos.

El diputado portugués, Carlos Lage, ha denunciado ante el Parlamento Europeo el "comercio cruel y brutal de órganos humanos que es practicado en Nampula".

Por tanto, rogamos que adopten todas las medidas a su alcance para que se conceda máxima prioridad a la investigación sobre estos gravísimos crímenes y sobre la presunta existencia de una red internacional de tráfico de órganos humanos y de niños,
Atentamente

Más información:



Monjas españolas denuncian el tráfico de órganos de órganos


Las religiosas denuncian que "no pasan más de dos o tres días sin que desaparezca un niño"




Las religiosas denuncian que "no pasan más de dos o tres días sin que desaparezca un niño"

Cuatro Siervas de María españolas afincadas en Nampula (Mozambique) han denunciado la existencia en dicho país africano de una red de tráfico de órganos de seres humanos.

Las religiosas aseguran tener pruebas como fotos de cadáveres de niños a los que les faltan órganos, y testimonios de víctimas que consiguieron escapar.

El convento en que residen la madre María del Carmen y las otras tres religiosas que han formulado esta denuncia se encuentra entre un aeropuerto y una de las fincas en las que se extirparían los órganos, lo que les permitió encontrar indicios y pruebas de las actuaciones de la red.

Según el testimonio de las religiosas, "hace mucho tiempo que teníamos noticia de que esto ocurría; se denunciaron en los periódicos varias desapariciones de niños y la aparición de cadáveres a los que les faltaban órganos.

Pero desde hace siete meses no pasan más de dos o tres días sin que desaparezca un niño". las religiosas han sido amenazadas de muerte y han sufrido varias emboscadas, y tienen miedo.

La embajada española asegura que el caso está siendo investigado por las autoridades, pero reconoce que es difícil garantizar la seguridad de las monjas.

La madre María del Carmen explicó que "hace poco trajeron a la casa del vecino a un niño para venderlo, pero las ventas deben hacerse de noche; los trabajadores de la zona apresaron al vendedor y nos lo trajeron a nosotras, que tuvimos que entregarlo a las autoridades".

Según explicó, "hay mucha gente implicada porque es un país muy pobre y con el tráfico de órganos se gana mucho dinero fácil, pero, aunque las autoridades locales no hacen nada, también hay gente de buena fe; el Procurador General de la República de Mozambique, por ejemplo, ya ha reconocido oficialmente la existencia de esta red y ha confirmado que es muy grave

- Portales de Internet chinos...

VENDEN ORGANOS POR INTERNET EN SITIOS DE SUBASTAS

El diario Español el Mundo , ha realizado una importante Investigación, descubriendo Lugares de “Subastas de Órganos en Internet”

SALUD
Subasta de órganos humanos en Internet

Portales chinos ofrecen miembros de personas con problemas económicos o de reos condenados a muerte



HONG KONG.- Portales de Internet chinos están siendo utilizados para el tráfico, subasta y compraventa de órganos humanos. El comercio ilegal, que comenzó hace cerca de un año, incluye desde personas con problemas económicos que desean vender órganos no vitales a presos que van a ser ejecutados.

Muchos de los mensajes incluidos en la Red son presentados como ofrecimientos de particulares. Sin embargo, grupos defensores de los Derechos Humanos y responsables de hospitales chinos han advertido que detrás de los supuestos anuncios privados se esconden organizaciones y mafias dedicadas al tráfico de órganos en China.

El precio de un riñón en los portales chinos de Internet varía entre los seis y los 10 millones de pesetas. Los responsables del servidor chino Netease, uno de los que han sido acusados de permitir el comercio de órganos en la autopista de la información, se han defendido alegando que no pueden hacer nada para evitar las transacciones económicas de «particulares» en sus páginas. ( PORTAL Netease dónde venden Organos)

La sección de subastas de Netease anuncia centenares de productos electrónicos, electrodomésticos o coches. Más discretamente, a través de su buscador, ofrece también la posibilidad de adquirir córneas, pulmones, riñones e hígados en un sistema de compraventa descubierto por el diario Yangcheng. Otros portales chinos están ofreciendo a través de sus páginas todos los órganos médicamente trasplantables de una persona a otra.

La principal sospecha reside en que algunos de esos órganos son vitales y sólo pueden ser extraídos de una persona clínicamente muerta. La oferta de partes del cuerpo sobre cuya disposición es imposible hacer previsiones -los hospitales no pueden saber cuándo llegará un donante- ha reforzado el convencimiento de que en realidad se están utilizando los órganos de reclusos condenados a muerte.

La noticia de la utilización de Internet por parte de las mafias chinas coincide con la cercanía del año lunar chino, cuando el Gobierno lanza su campaña anual contra el crimen y aumenta los números de ejecuciones en todo el país.

La subasta o venta de órganos es ilegal en China, pero los hospitales del país han sido acusados en numerosas ocasiones de traficar con los órganos de presos condenados a la pena capital.

EL MUNDO ya denunció el pasado mes de mayo las mafias organizadas en China entre funcionarios de prisiones, doctores y autoridades sanitarias en el tráfico de los órganos de los reclusos, cuyos órganos son extraídos incluso antes de su ejecución.

Uno de los anuncios publicados en la Red en las últimas semanas ofrece «cualquiera de los órganos» de un preso de la provincia de Henan y destaca que la venta se realizará «a la persona que puje más alto». En otro de los mensajes se puede leer: «Córnea de una persona sana con buena vista. Urge la venta por motivos de pobreza».

Los responsables del Hospital Universitario Sun Yat Sen de la ciudad de Guangzhou, un centro especializado en trasplantes situado al sur del país, han advertido que detrás de los ofrecimientos en Internet se esconden organizaciones que utilizan identidades falsas de supuestos donantes para atraer clientes.

«Tengo deudas y necesito el dinero. El precio final es negociable, pero sólo acepto dinero en efectivo», ha asegurado al diario honkonés The South China Morning Post uno de los supuestos interesados en vender un riñón por algo más de seis millones de pesetas.

El Ministerio de Sanidad chino se ha negado a realizar comentarios sobre la inclusión de subastas de órganos en Internet, pero fuentes del departamento han apuntado a la posibilidad de que Beijing endurezca pronto las penas por tráfico de órganos y legalice las donaciones voluntarias. El portal estadounidense e.Bay ya bloqueó el pasado septiembre la venta ilegal de lo que se anunciaba en su web como «un riñón en perfecto estado» por cerca de cinco millones de pesetas. millones de pesetas

08 abril, 2004

Trata de menores: tráfico sin fronteras.

Roma (Agencia Fides) - Nadie ha visto nada. Nadie sabe nada. Sin embargo la trata de seres humanos es un negocio internacional que produce cada año cifras astronómicas. El siglo XXI tiene sus mercados, como hace dos-trescientos años, sin escrúpulos y dispuestos a todo. Incluso a traficar con niños secuestrados o vendidos por las familias, retenidos en condiciones de esclavitud, vendidos al mercado de la prostitución, de la pornografía o bien escondidos en la sombra del tráfico de órganos.
Lo confirman los datos de la "Relación informativa sobre la trata de menores" recientemente presentado por "Save the Children", en la que se recogen datos referentes a seis naciones europeas - Bulgaria, Rumania, Italia, España, Dinamarca y Reino Unido - divididos en zonas de origen, de tránsito y de último destino.
En Europa los menores representan cerca del 6% de una consideración aproximativa de 130.000 personas víctimas del tráfico de seres humanos, según destaca la Relación: "En los últimos 10 años el número de niñas y niños implicados en la trata, sobre todo procedentes del este europeo, ha crecido constantemente. Son niños particularmente vulnerables porque pueden ser fácilmente sometidos a coerción y tienen menos posibilidad de huir de la explotación."
Una plaga que no perdona ni a los recién nacidos vendidos para adopciones clandestinas. Su vida vale de 7.000 a 15.000 euros. En este cuadro inquietante también está Italia, considerado como "País de tránsito" de las zonas más pobre hacia otros destinos. Algunos de estos pequeños esclavos del 2000 han sido salvados de la "red" del tráfico y en la actualidad, en Italia, 134 menores han disfrutado del programa de protección social.
Pero frente a esta minoría de afortunados, existen miles que siguen siendo comprados y venidos como objetos, sin voz ni esperanza de salir fuera de este mercado que termina por destrozar su infancia. Y a menudo por quemar sus vidas.
Sobre este drama de dimensiones internacionales, el pasado mes de enero, como consecuencia de un dossier publicado por la Agencia Fides sobre la infancia abandonada, se abrió una investigación en la Fiscalía de Roma para hacer luz sobre el tráfico de menores en Italia. Hemos preguntado al magistrado Adelchi D’Ippolito, que dirige la investigación, de mostrar el estado de la situación a tres meses del inicio de las investigaciones, encaminadas a localizar los circuitos, la procedencia y los episodios de explotación, desde la esclavitud hasta el transplante de órganos.
No puedo hacer ninguna referencia precisa a los diversos resultados alcanzados en el curso de esta investigación - afirma el Magistrado -, aunque si puedo decir con gusto que hay una gran atención por parte de la Fiscalía de la República de Roma hacia todas las problemáticas relativas a los menores y su explotación en cualquiera forma. Esta investigación inició como consecuencia de un dossier que publicó vuestra Agencia el 6 pasado de enero, a la que quiero señalar por su constante atención y sensibilidad lo que la hace una fuente acreditada de muchas situaciones de explotación de la infancia, en un continuo seguimiento en todo el mundo y en particular en los países en vías de desarrollo. El dossier nos permitió iniciar una investigación que obviamente no es fácil llevar adelante. Es difícil penetrar en un mundo en el que hay una tendencia absoluta a cubrir, a disimular lo que ocurre. Aparecen episodios ligados a la trata de menores en las partes más dispares del mundo, por lo tanto, también es difícil lograr localizar un único hilo conductor.
Ciertamente existe nuestro compromiso preciso, porque además ya tenemos toda una serie de indicaciones que hacen pensar que también Europa e Italia, pueden formar parte de este trágico circuito. Estamos investigando en muchos frentes pero una de las dificultades mayores que aparecen en investigaciones de este tipo es localizar casos concretos individuales y situaciones que puedan permitir luego sucesivos procesos de investigación."

Se habla en la última "Relación informativa sobre la trata de menores" a cargo de "Save the Children" de países como Italia y España como zonas de transito y no como plazas de empleo de niños víctimas del tráfico. …
"Estamos muy atentos a todas las contribuciones que pueden venirnos de las fuerzas comprometidas en el sector que, en la mayoría de los casos, ofrecen una contribución de estudio, de valoración y de profundización. Pero nosotros no hacemos investigaciones sociológicas sino que tenemos la misión de instruir procesos y, por tanto, localizar concretamente casos con respecto a los que encontrar pruebas sostenibles. Obviamente no dejamos pasar ninguna de las indicaciones que vienen de las diversas asociaciones que tienen un compromiso constante y específico en defensa de los menores, pero las exigencias son diferentes porque una cosa es el estudio del fenómeno y otra y la individuación criminal del fenómeno."
Pero mientras tanto la investigación de la Fiscalía es un acto de empeño para llegar a las raíces de este terrible fenómeno. ¿Hay esperanza de salvar centenares de niños, sólo en Europa, de trata?
"Ésta es una investigación particular por el hecho que tiene como objeto la tutela de menores, una categoría débil en la que la marginación y la plaga de la explotación encuentra a sus víctimas más fáciles. Muchos de estos niños víctimas de la trata, vienen de Países tan pobres que hacen aún más débil una categoría ya de por si débil. La gran miseria en que se encuentran muchos Países en vías de desarrollo, hace pensar en una serie de necesidades extremas en las que las redes criminales logran con facilidad atrapar a niños, que son vendidos a veces con el consentimiento de la familia, para luego ser explotados o matados."
Hay un despertar de la opinión pública hacia este problema, también gracias a las fuertes llamadas del Papa, a sus llamamientos hacia la infancia indefensa, un problema que hasta ahora estaba tras los pliegues de episodios de crónica negra. ¿Quizás hoy la gente es más consciente del hecho que ciertas terribles realidades conciernen a la conciencia de todos y que es necesario y se puede hacer algo para parar el tráfico de seres humanos?
"Algo está despertándose, el nivel de guardia es alto, hay gran atención por parte de la opinión pública, gracias también al trabajo de muchas realidades como la vuestra, que se ocupan de modo constante del seguimiento de estos problemas a escala mundial. No es posible afrontar estos argumentos sólo de vez en cuando para tranquilizar la conciencia. Cada uno tiene que colaborar para solucionar esta plaga de nuestro tiempo."

24 marzo, 2004

Cão Que Ladra Não Morde

CORREIO DA MANHÃ - Maputo

TRIBUNA

(SAI ÀS SEXTAS FEIRAS)

Coluna de João CRAVEIRINHA

email: craveirinhajoao@mail. pt

HIS MASTER’S VOICE

(A Voz de Seu Dono)

Cão Que Ladra Não Morde

Cão que ladra não morde diz um velho rifão mas o promotor também ladra e morde mais do que um cão

(in Poemas da Prisão de José Craveirinha)

Quando eu era miúdo, anos 50, o “show” que me dava imensa satisfação era dar a corda ao Gramophone – nosso gira-discos de então – e colocar a tocar discos de 78 rotações por minuto.

A marca discográfica HIS MASTER’S VOICE era muito popular e sua representante – a Casa A. W.Bayly fundada em 1898, em Lourenço Marques e mais tarde integrada na Minerva Central. Literalmente o nome queria dizer “A Voz do seu Dono – His Master’s Voice”. No logótipo tinha um cachorro branco (ou albino), a ladrar para dentro de um altifalante. Era a voz do seu dono.

Este “bolo dório” todo vem a propósito de alguns desmentidos que têm surgido em relação ao alegado “Tráfico de Órgãos Humanos e Desaparecimento de Crianças e de outras pessoas”. A defesa do investimento estrangeiro sobrepõe-se aos valores humanos tentando diluir este assunto macabro e tenebroso. Invocam-se números financeiros de investimento, estatísticas e projecções de viabilidade económica para Nampula, local alvo desta polémica toda do tráfico de Órgãos Humanos.

Freiras católicas espanholas e brasileira que denunciaram a possibilidade este “execrável negócio” têm sido vítimas de ameaças de morte – segundo as organizações a que pertencem.

Informações indicam que as freiras espanholas se encontram protegidas pela polícia de seu país – a

Guardia civil – que têm acordo de cooperação com o Ministério do Interior de Moçambique. E a

segurança da brasileira? Cadê a Embaixada do Brasil? Já que Moçambique é incapaz?! …

Após o recente assassinato em Nampula de uma missionária brasileira evangélica, de imediato,

surgiria uma contra-informação no sentido de não conotar com o alegado tráfico de órgãos humanos.

De facto existem contornos muito estranhos sobre este assunto. A quem interessam este encobrimento?

Fala-se de ligações internacionais desde o Brasil, África do Sul, Israel, Portugal, Espanha, Itália… tanto quanto se sabe nesses países mais desenvolvidos existem empresas/clínicas privadas de luxo para o negócio de transplante de órgãos humanos e nunca foram contactados. Pelos vistos a procura deve ser enorme para Moçambique passar a estar no roteiro internacional do Tráfico

de Órgãos Humanos, caso se confirme no nosso país.

No entanto uma questão devia ser ponto de honra – averiguar até às últimas consequências e separar o que é boato dos factos reais. È possível que se esteja a misturar rituais de feitiçaria com

extracção de órgãos para transplantes que necessitam de conhecimento cirúrgico e acondicionamento em sistema de congelamento especializados.

Na era colonial, em Lourenço Marques, crianças e adultos, desapareciam algumas delas seriam

encontradas mortas, à posteriori, no pântano da “Lagoa da Bogaria”, mas sem órgãos tais como

rins, olhos, coração, órgãos genitais, etc. (O nome bogaria surge como corruptela de porcaria por se situar na antiga lixeira hoje Ferro velho depois do aterro nos finais dos anos 60. Esse pântano encontrava-se situado depois do bairro da prostituição das Lagoas). Muitos desses desaparecimentos eram atribuídos a um português cantineiro, alcunhado de Guiguisseca, com vivenda na zona da Polana/ Museu que se dizia vendê-los (os órgãos extraídos) para a África do Sul. Os rumores já vêm de longe.

É de se bradar… NHAN-DA-Ê-YÉEE… quem nos acode?

19 marzo, 2004

Meninos de Rua Já Pagam Protecção Aos Guardas

PÚBLICO
Por DOS NOSSOS ENVIADOS ANA CRISTINA PEREIRA (TEXTO) E FERNANDO VELUDO (FOTOS), em Nampula
Sexta-feira, 19 de Março de 2004

Barriga para baixo, perna esquerda dobrada sobre o degrau superior. Jacinto Pedro dorme na escadaria da catedral de Nampula. Ao seu lado, outros rapazes embalam o sono. Para cada um, um degrau esbranquiçado. Nas ruas adjacentes, miúdos fardados caminham, passo largo, para as aulas que Jacinto Pedro nunca teve. Para a catedral nem olham. Pelo menos agora. Alguns virão mais tarde, para participar na oração que, desde segunda-feira, se faz por conta dos misteriosos desaparecimentos.

Há "os meninos da Catedral", os da Rotunda, os do Mercado do Bispo e até já houve os da Ferrovia, mas, há uns meses, uma disposição dos Caminhos de Ferro escorraçou-os. Chegam de Nacala, de Lichinga, de Monapo, de Cabo Delgado, da cidade de Nampula e dos seus arredores. Habituados ao chão, acostumam-se ao fedor da ausência de banho. Alguns são muito pequenos, outros são já grandes, como Jacinto Pedro.

As notícias sobre tráfico de pessoas e de órgãos geram apreensão acrescida entre quem tem de dormir ao relento. Jacinto Pedro e os outros rapazes da Catedral deixaram-se de perder noites, que é como quem diz, deixaram de entrar em carros de estranhos mal o sol se põe. "Quando se dorme é difícil acontecer coisa má." Os grandes agarram-se a esta crença, mas os mais pequeninos quase desapareceram do átrio da Sé.

Entre os meninos da Catedral que operam junto ao Mercado Central, na Avenida Paulo Samuel Kankhomba, ouve-se falar no rapto recente de quatro companheiros. Talvez os mesmos quatro que estão à guarda das Servas de Maria: Jó, Pina, Selemane e Ernesto, com idades compreendidas entre os dez e os onze anos. Talvez outros órfãos da guerra e da falta de cuidados médicos, miúdos com percursos semelhantes ao de Jacinto Pedro.

No princípio, o pai dizia-lhe que a guerra era "coisa vinda de fora". Coisa de "branco da África do Sul que não queria preto no poder". Depois, a guerra, que ceifou a vida a cerca de um milhão de moçambicanos, matou-lhe o pai. A mãe, essa, morreu de tuberculose, mas o nome da doença pouco lhe importa.

Moçambique é muito vulnerável a desastres naturais combinados com pobreza extrema. "O preto morre de fome, morre de malária, morre de cólera, morre com sida." Cada vez mais com sida. Uma doença que dobra a vulnerabilidade das meninas de rua, num país onde ainda há quem acredite que ter relações sexuais com uma virgem mata o vírus.

Custa-lhe desfiar lembranças. A mãe saía todos os dias de enxada à cabeça para a "machamba", mas quase não tinha terra para "machambar". Com fome e sem medicamentos, foi devorada pela doença e Jacinto Pedro ficou a olhar para trás, sem "cem contos para pagar o aluguer". Cem contos são menos de quatro euros, mas quatro euros é uma fortuna para quem só pode sonhar com fartura quando está embalado pela fantasia do sono. Foi atirado para a rua, como milhares de outros órfãos.

A mobilidade dos meninos de rua é grande. Alguns querem apenas angariar meios para um bilhete de comboio - há parentes à distância de dois euros. Marco, amigo de Jacinto Pedro, passa os dias no Mercado Central, a oferecer-se para carregar e descarregar mercadorias, para isso mesmo. Se partem dali para casa de família ou se entram em rotas de tráfico - para prostituição, escravatura ou extracção de órgãos - não se sabe. A maior parte nem tem cédula. E, como diz Elilda Santos, missionária que tem vindo a denunciar o alegado desaparecimento de pessoas e o tráfico de órgãos, "não há quem ponha anúncio na rádio" por causa deles, como acontece com quem tem família.

Os meninos guardam-se uns aos outros. Só. E a Sé, diz Jó, "cheira a morto". Os quatro miúdos que estão com as Servas de Maria saíram de lá quando um dos seus amigos sucumbiu não se sabe às mãos de quem. Mudaram-se para a Praça da Liberdade, conhecida por Rotunda do Hospital.

"Na rotunda, é preciso pagar dez contos [cerca de 40 cêntimos] para dormir ao pé do guarda", conta Jó. Como muitas vezes têm de remexer o lixo para enganar o estômago, tal quantia soava-lhes, com frequência, a impossível. Tantas vezes, tantas, acabavam por dormir nos jardins da avenida. A pensar "nos espíritos dos falecidos, nas 'sofrências' deles". E nas suas próprias "sofrências", claro.

A Avenida Paulo Samuel Kankhomba, que termina na "rotunda", é um rodopio. No ar, o cheiro acre de transpirações incontidas, o odor dos fritos, dos animais. As cores garridas das capulanas, relógios e demais produtos em exposição. Aqui tudo se vende - aspirinas avulso, canetas a meia tinta, pintos, sapatos em segunda mão, jornais da véspera ou mesmo da antevéspera. Meninos como Jó oferecem-se para "guardar" carros, pedem moedas, tentam vender pequenos nadas.

Foi neste corre-corre que, um dia, os quatro pequenos deram pela falta de "Sonki", de 11 anos. Dizem que foi raptado por um branco num carro de vidros fumados. Assustados como andam, desconfiam da própria sombra. Veio "um branco num carro perguntar se a gente queria pasta para ir à escola". E eles correram para longe, não fosse ele um raptor. Como o homem voltou acompanhado de dois amigos, encheram-se de medo e fizeram-se à estrada. Foram para o mosteiro das Servas de Maria, a uns dez quilómetros.

Os quatro meninos moram agora com as irmãs. Estão a aprender a ler e a escrever, como outros 60 órfãos que elas acolhem. "Se uma pessoa me pega e me mata eu volto para matar ela!", promete Jó, de olhos mais abertos do que a boca. "Eles, os brancos, querem a nossa cabeça, o nosso coração, o nosso sexo." E eles, os meninos de rua, querem o sossego de um lugar a que possam chamar lar.

Em Moçambique - Curandeiros não utilizam órgãos humanos

...e não há dados para dizer que a medicina tradicional não cura SIDA.

A chefe do Departamento de Medicina Tradicional no Ministério da Saúde (MISAU), Adelaide Bela Agostinho, em relação a temática dos órgãos humanos e o HIV/SIDA vis-a-vis a medicina afirma que, nos estudos feitos e nas informações em seu poder, nada indica que os curandeiros estejam a usar órgãos humanos no seu trabalho.
Sobre o HIV/SIDA, Bela refere não ter dados para dizer que os médicos tradicionais curam ou não a SIDA. `Não tenho dados para dizer que os médicos tradicionais não tratam a SIDA´.

O que podemos dizer naquilo que respeita á área da medicina tradicional, em termos de tratamento de doenças, é que os médicos tradicionais nunca se fez referência ao uso de órgãos humanos. O que nós sabemos é que os praticantes da medicina tradicional apenas utilizam plantas medicinais, fazendo combinações de várias plantas.

Há casos em que utilizam partes de alguns animais não para o tratamento de certas doenças, mas como crença para ter poder sobrenatural e sorte na vida. Não se pode falar de órgãos humanos para tratamento de doenças. Desde que se fala da medicina tradicional, nunca ouví algum praticante a falar de órgãos humanos.

Nem nas zonas mais remotas de Moçambique, ouví tal referência. Nunca ouví que se pode utilizar o coração, o dedo ou qualquer outro órgão.

Não façamos confusão com o facto de os praticantes da medicina tradicional usarem espíritos. O que nós podemos encontrar são praticantes que dizem que trabalham com os espíritos de seus avôs ou um ancestral da sua família, mas isso não implica que estejam a usar órgãos humanos ou parte de um ser humano para tratar uma doença...

fonte: SAVANA

Em Moçambique - Curandeiros não utilizam órgãos humanos

Em Moçambique - Curandeiros não utilizam órgãos humanos

...e não há dados para dizer que a medicina tradicional não cura SIDA.


A chefe do Departamento de Medicina Tradicional no Ministério da Saúde (MISAU), Adelaide Bela Agostinho, em relação a temática dos órgãos humanos e o HIV/SIDA vis-a-vis a medicina afirma que, nos estudos feitos e nas informações em seu poder, nada indica que os curandeiros estejam a usar órgãos humanos no seu trabalho.
Sobre o HIV/SIDA, Bela refere não ter dados para dizer que os médicos tradicionais curam ou não a SIDA. `Não tenho dados para dizer que os médicos tradicionais não tratam a SIDA´.
O que podemos dizer naquilo que respeita á área da medicina tradicional, em termos de tratamento de doenças, é que os médicos tradicionais nunca se fez referência ao uso de órgãos humanos. O que nós sabemos é que os praticantes da medicina tradicional apenas utilizam plantas medicinais, fazendo combinações de várias plantas.
Há casos em que utilizam partes de alguns animais não para o tratamento de certas doenças, mas como crença para ter poder sobrenatural e sorte na vida. Não se pode falar de órgãos humanos para tratamento de doenças. Desde que se fala da medicina tradicional, nunca ouví algum praticante a falar de órgãos humanos.
Nem nas zonas mais remotas de Moçambique, ouví tal referência. Nunca ouví que se pode utilizar o coração, o dedo ou qualquer outro órgão.
Não façamos confusão com o facto de os praticantes da medicina tradicional usarem espíritos. O que nós podemos encontrar são praticantes que dizem que trabalham com os espíritos de seus avôs ou um ancestral da sua família, mas isso não implica que estejam a usar órgãos humanos ou parte de um ser humano para tratar uma doença...

fonte: SAVANA

Meninos de Rua Já Pagam Protecção Aos Guardas

PÚBLICO

Meninos de Rua Já Pagam Protecção Aos Guardas
Por DOS NOSSOS ENVIADOS ANA CRISTINA PEREIRA (TEXTO) E FERNANDO VELUDO (FOTOS), em Nampula

Barriga para baixo, perna esquerda dobrada sobre o degrau superior. Jacinto Pedro dorme na escadaria da catedral de Nampula. Ao seu lado, outros rapazes embalam o sono. Para cada um, um degrau esbranquiçado. Nas ruas adjacentes, miúdos fardados caminham, passo largo, para as aulas que Jacinto Pedro nunca teve. Para a catedral nem olham. Pelo menos agora. Alguns virão mais tarde, para participar na oração que, desde segunda-feira, se faz por conta dos misteriosos desaparecimentos.

Há "os meninos da Catedral", os da Rotunda, os do Mercado do Bispo e até já houve os da Ferrovia, mas, há uns meses, uma disposição dos Caminhos de Ferro escorraçou-os. Chegam de Nacala, de Lichinga, de Monapo, de Cabo Delgado, da cidade de Nampula e dos seus arredores. Habituados ao chão, acostumam-se ao fedor da ausência de banho. Alguns são muito pequenos, outros são já grandes, como Jacinto Pedro.

As notícias sobre tráfico de pessoas e de órgãos geram apreensão acrescida entre quem tem de dormir ao relento. Jacinto Pedro e os outros rapazes da Catedral deixaram-se de perder noites, que é como quem diz, deixaram de entrar em carros de estranhos mal o sol se põe. "Quando se dorme é difícil acontecer coisa má." Os grandes agarram-se a esta crença, mas os mais pequeninos quase desapareceram do átrio da Sé.

Entre os meninos da Catedral que operam junto ao Mercado Central, na Avenida Paulo Samuel Kankhomba, ouve-se falar no rapto recente de quatro companheiros. Talvez os mesmos quatro que estão à guarda das Servas de Maria: Jó, Pina, Selemane e Ernesto, com idades compreendidas entre os dez e os onze anos. Talvez outros órfãos da guerra e da falta de cuidados médicos, miúdos com percursos semelhantes ao de Jacinto Pedro.

No princípio, o pai dizia-lhe que a guerra era "coisa vinda de fora". Coisa de "branco da África do Sul que não queria preto no poder". Depois, a guerra, que ceifou a vida a cerca de um milhão de moçambicanos, matou-lhe o pai. A mãe, essa, morreu de tuberculose, mas o nome da doença pouco lhe importa.

Moçambique é muito vulnerável a desastres naturais combinados com pobreza extrema. "O preto morre de fome, morre de malária, morre de cólera, morre com sida." Cada vez mais com sida. Uma doença que dobra a vulnerabilidade das meninas de rua, num país onde ainda há quem acredite que ter relações sexuais com uma virgem mata o vírus.

Custa-lhe desfiar lembranças. A mãe saía todos os dias de enxada à cabeça para a "machamba", mas quase não tinha terra para "machambar". Com fome e sem medicamentos, foi devorada pela doença e Jacinto Pedro ficou a olhar para trás, sem "cem contos para pagar o aluguer". Cem contos são menos de quatro euros, mas quatro euros é uma fortuna para quem só pode sonhar com fartura quando está embalado pela fantasia do sono. Foi atirado para a rua, como milhares de outros órfãos.

A mobilidade dos meninos de rua é grande. Alguns querem apenas angariar meios para um bilhete de comboio - há parentes à distância de dois euros. Marco, amigo de Jacinto Pedro, passa os dias no Mercado Central, a oferecer-se para carregar e descarregar mercadorias, para isso mesmo. Se partem dali para casa de família ou se entram em rotas de tráfico - para prostituição, escravatura ou extracção de órgãos - não se sabe. A maior parte nem tem cédula. E, como diz Elilda Santos, missionária que tem vindo a denunciar o alegado desaparecimento de pessoas e o tráfico de órgãos, "não há quem ponha anúncio na rádio" por causa deles, como acontece com quem tem família.

Os meninos guardam-se uns aos outros. Só. E a Sé, diz Jó, "cheira a morto". Os quatro miúdos que estão com as Servas de Maria saíram de lá quando um dos seus amigos sucumbiu não se sabe às mãos de quem. Mudaram-se para a Praça da Liberdade, conhecida por Rotunda do Hospital.

"Na rotunda, é preciso pagar dez contos [cerca de 40 cêntimos] para dormir ao pé do guarda", conta Jó. Como muitas vezes têm de remexer o lixo para enganar o estômago, tal quantia soava-lhes, com frequência, a impossível. Tantas vezes, tantas, acabavam por dormir nos jardins da avenida. A pensar "nos espíritos dos falecidos, nas 'sofrências' deles". E nas suas próprias "sofrências", claro.

A Avenida Paulo Samuel Kankhomba, que termina na "rotunda", é um rodopio. No ar, o cheiro acre de transpirações incontidas, o odor dos fritos, dos animais. As cores garridas das capulanas, relógios e demais produtos em exposição. Aqui tudo se vende - aspirinas avulso, canetas a meia tinta, pintos, sapatos em segunda mão, jornais da véspera ou mesmo da antevéspera. Meninos como Jó oferecem-se para "guardar" carros, pedem moedas, tentam vender pequenos nadas.

Foi neste corre-corre que, um dia, os quatro pequenos deram pela falta de "Sonki", de 11 anos. Dizem que foi raptado por um branco num carro de vidros fumados. Assustados como andam, desconfiam da própria sombra. Veio "um branco num carro perguntar se a gente queria pasta para ir à escola". E eles correram para longe, não fosse ele um raptor. Como o homem voltou acompanhado de dois amigos, encheram-se de medo e fizeram-se à estrada. Foram para o mosteiro das Servas de Maria, a uns dez quilómetros.

Os quatro meninos moram agora com as irmãs. Estão a aprender a ler e a escrever, como outros 60 órfãos que elas acolhem. "Se uma pessoa me pega e me mata eu volto para matar ela!", promete Jó, de olhos mais abertos do que a boca. "Eles, os brancos, querem a nossa cabeça, o nosso coração, o nosso sexo." E eles, os meninos de rua, querem o sossego de um lugar a que possam chamar lar.